
Lucas González vuelve a mirar al futuro con optimismo después de uno de los capítulos más complicados de su vida. El cantante de Andy y Lucas ha hablado por primera vez sobre la reconstrucción nasal a la que se ha sometido recientemente en Turquía.
Y según ha revelado, la intervención, con la que espera dejar atrás las complicaciones derivadas de una operación anterior, ha salido a pedir de boca. Durante los últimos meses, el artista se convirtió involuntariamente en objeto de burlas y bromas a raíz de los cambios en su aspecto físico.
Ahora, tras pasar de nuevo por el quirófano, asegura que comienza a ver la luz al final del túnel. En declaraciones al programa El verano se mueve, Lucas ha explicado que se encuentra todavía inmerso en un exigente proceso de recuperación.
El posoperatorio incluye cuidados constantes, medicación y una estricta pauta médica que deberá seguir durante varias semanas. Entre otras medidas, tendrá que aplicarse cremas y pomadas varias veces al día, además de tomar analgésicos y permanecer ocho semanas con tratamiento antibiótico.
“Estoy bastante bien”
A pesar de las molestias propias de una intervención de esta magnitud, el cantante se muestra satisfecho con los primeros resultados. De hecho, ha confesado que lo que más ilusión le hace es volver a reconocerse frente al espejo.
“Ya tengo nariz, gracias a Dios”, ha celebrado, dejando entrever el alivio que siente tras un proceso que ha estado marcado por las dificultades y la exposición pública. De esta forma, la operación supone un nuevo intento de poner fin a los problemas que arrastraba desde hace tiempo y que habían afectado tanto a su imagen como a su bienestar.
Ahora, aunque todavía le quedan semanas de recuperación por delante, Lucas afronta esta etapa con esperanza y con la sensación de haber dado un paso decisivo para recuperar la normalidad.
“Estoy bastante bien, en el sentido de que, bueno, dentro de la escayola que me han puesto, de los cuidados que me tengo que dar, que son cremas y pomadas mezcladas mañana, tarde y noche, analgésicos, imagínate, todos los del mundo, ocho semanas tengo que estar tomando antibióticos….”, ha explicado.